domingo, 26 de abril de 2009

PUBLICADO: 20-ABRIL-2009





¿MÉXICO ¿EL FIN DE LA ESTABILIDAD?

Cómo los ciudadanos podrían perder la esperanza en que las elecciones sirven para mejorar su calidad de vida si se sigue dañando la confianza en el IFE

Por ALEJANDRO LELO DE LARREA

LOOKING SOUTH




How Obama can mend relations in Latin America

By Alejandro Lelo de Larrea and Hugo Hernández Newsweek Web Exclusive

Since the attacks of 9/11, the Bush administration's focus on terrorism led to a neglect of Washington's relations with Latin America—and a loss of U.S. influence in the region. Barack Obama is about to change that. "He's looking at what's happening in the continent after Bush's negligence, because he wants to rebuild that bloc," says Eduardo Rosales, a professor of Latin American international affairs at the Universidad Nacional Autónoma de México.
This philosophy is behind Obama's latest initiatives on Latin America. He has met recently with Brazil's president Luiz Inácio Lula da Silva and visited Mexico's President Felipe Calderón on his way to this weekend's Summit of the Americas in Trinidad and Tobago. Obama also dispatched Joe Biden on a visit to Chile and Costa Rica ahead of the summit. "I'm here to launch a new chapter of engagement," Obama told summit delegates to applause on its opening day Friday. "There's no senior partner and junior partner in our relations."
What else does the continent want to hear from the U.S. president? First, Obama needs to acknowledge at least two new realities about the continent, says Lorenzo Meyer, a researcher at the Colegio de México. One is that the major South American economies have been drifting apart from the Washington consensus, a term coined to explain the economic advice from Washington-based financial institutions to Latin America, but now often used interchangeably with neoliberalism or globalization. "He must accept that those countries have changed the economic model because it failed," says Meyer. And if the U.S. wants to get along with South America, he adds, "it has to get along with the leader, with Brazil, since Mexico doesn't have that leadership anymore, if it ever had it."
A key part in new U.S. policy strategy toward Latin America, says Rosales, is to prevent the bloc of radical governments led by Venezuela from expanding. The main countries forming this axis are Honduras, Nicaragua, Ecuador and Bolivia. The global drop in oil prices has weakened Venezuela's economy, giving Washington fresh leverage over the South American nation. "This puts [Venezuelan leader Hugo] Chávez in a weak position, not only internally but externally, and the same goes for his radical movement in the American continent," says Rosales.
According to Rosales, the United States has good relations with other nations not aligned with Chávez, such as Costa Rica, Colombia, Chile, Panama and even El Salvador, despite the fact that its March 15 elections were won by the leftist Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) and its candidate Mauricio Funes. These leaders realize that while criticism of the U.S. may win them political points at home, such confrontation won't solve any of the region's problems. "We must understand that if the United States does well economically, Latin Americans could also do well," says Rosales. That's a message that summit delegates should find easy to digest.
This report has been adapted from an article published in Newsweek's Spanish-language partner, Newsweek En Español. Additional reporting by Arlene Getz in New York.
© 2009

viernes, 16 de enero de 2009

DOS ARTÍCULOS QUE FUERON MUY INCÓMODOS

Paradójicamente, ambos artículos enfadaron no tanto a los funcionarios de quienes se habla, sino a otras personas...SE HACEN LLAMAR PERIODISTAS

Y EL CÓDIGO DE ÉTICA, GERMÁN?

DINOSAURIO BLANQUIAZUL

jueves, 15 de enero de 2009

UGALDE Y SU LIBRO

Este jueves 15 de enero, el expresidente del IFE, Luis Carlos Ugalde, presentó su libro Así lo viví, en el que narra su experiencia alrededor de los comicios del 6 de julio de 2006. Le acompañaron a la presentación el historiador Héctor Aguilar Camín, y el analista político Leo Zuckerman.
Aquí ofrezco tres breves estampas de la presentación, realizada en el Club de Industriales de la Ciudad de México.

"El mejor contralor de México"
Ugalde le firmó una dedicatoria en su libro a Gregorio Guerrero Pozas, contralor general del IFE, en la que textulmente le dice: "Para el mejor contralor de México". Vale la pena decir que Guerrero Pozas todavía puede revisar asuntos de la gestión de Ugalde al frente del IFE, y sólo espera que si algún día surge un asunto de la etapa de Ugalde, éste siga sosteniendo que es el mejor contralor de México, no vaya a ser como todos que cuando los investigan lo primero que hacen es descalificar al auditor.

¡No le ayudes, comadre!
La comisionada ciudadana del Instituto de Acceso a la Información Pública del DF, María Elena Pérez Jaén demostró que es una gran amiga y admiradora de Luis Carlos, pues avaló una de las historias que plasma en su libro el hoy catedrático, en el sentido de que conoció a Elba Esther Gordillo ya cuando era presidente del IFE."A mi me consta lo que dice en la página 18, porque esa reunión en que se conocieron fue en mi casa", dijo. Pero también exhibió que Ugalde no dice toda la verdad en su libro, pues la misma Pérez Jaén afirmó que en la reunión en su casa había más periodistas de los que señaló el ex consejero en su libro. Y cabe aclarar que el propio Ugalde ha tenido diversos problemas porque algunos de los personajes de que habla en su libro le han recriminado que haya citado reuniones o charlas sin haberles solicitado su consentimiento. ¿Entonces fue selectivo en balconear personajes.

Ugalde descalifica a Crespo
En la última pregunta de la presentación, quien esto escribe preguntó a Ugalde:
En su libro 2006: hablan las actas, el investigador del CIDE, José Antonio Crespo, hace una revisión de la mitad de las actas electorales, las actas avaladas por el IFE, unas 65 mil de las más de 130 que resultaron de es a elección, y encuentra que hay errores aritméticos por más de 600 mil votos. Crespo dice que no hay plena
certidumbre sobre el resultado de esa elección, porque la diferencia entre el primero y segundo lugar es de poco más de 230 mil votos. ¿Cuál es su opinión al respecto, doctor Ugalde? El expresidente del IFE descalificó la investigación de Crespo y dijo que éste no tiene razón, porque los errores en las actas se reparten de manera aleatoria en favor y en contra de todos los candidatos, de tal suerte que el error, en todo caso, fue parejo para todos.
Lo cierto es que Crespo resalta en su libro que con un voto de error en cada una de las más de 130 mil casillas el resultado pudo ser distinto, y sin pretender alegar un fraude, el investigador del CIDE simplemente concluye en que ni el mismo IFE pudo tener claridad, con las actas, sobre quién ganó esa elección presidencial.

lunes, 31 de marzo de 2008

ORTEGA IMPUGNARÁ ANTE EL TRIFE


Jesús Ortega ha negociado con sus derrotas, pero no está dispuesto a negociar con su triunfo, y por ello impugnará la elección interna del PRD ante el Trife.


Falta ver si el Trife es confiable, pues no hay que olvidar que está controlado por Manlio Fabio Beltrones, amigo del árbitro de la interna del PRD, Arturo Núñez.


Por ALEJANDRO LELO DE LARREA

Tal parece que el cálculo político ya le está fallando gravemente a Andrés Manuel López Obrador, pues pensó que Jesús Ortega se doblaría con tan sólo un par de conteos rápidos que declararan ganador a Alejandro Encinas de los comicios para presidente del PRD, el pasado 16 de marzo.
Pero no fue así. Es cierto que Jesús Ortega tiene un largo historial de negociar con sus derrotas, acepta uno de sus principales asesores, y seguramente esa fue la lógica en la que se movió la gente de López Obrador-Encinas.
Pero en lo que no reparó, explica el mismo asesor, es en que Jesús Ortega no estaría dispuesto a negociar con su triunfo y por eso ahora está decidido a ir hasta las últimas consecuencias, que no son otras que defender lo que él llama la legalidad y la justicia ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Trife), porque la corriente Nueva Izquierda y sus aliados ya le perdieron toda la confianza a las autoridades del PRD.
Al menos hay cinco razones de peso por las cuales los ‘Chuchos’ ya no confían ni en el presidente del partido, Leonel Cota, ni en el titular de órgano técnico electoral, Arturo Núñez, y menos en la Comisión Nacional de Garantías y Vigilancia, que preside Renato Sales, un ex subordinado de López Obrador y de Encinas:
1—En el periodo de campañas por la presidencia del PRD, los aliados de Encinas abrieron una guerra sucia en contra de Ortega, que fue desde imprimir un panfleto en el que lo acusaban de colaboracionista con el gobierno de Felipe Calderón, hasta las agresiones directas a militantes destacados de Nueva Izquierda, como el caso del senador Carlos Navarrete, en un mitin frente a la Torre de Pemex, el 24 de febrero, pasando por amenazas en los sitios de internet afines a López Obrador. La desconfianza de Ortega es porque las autoridades del partido no hicieron nada para frenar esa campaña negra.
2.—El día de la jornada electoral, al menos desde la lógica de Jesús Ortega, se trató de consumar una especie de albazo, a través de los conteos rápidos, elaborados por IMO y Mitofsky. El líder de los ‘Chuchos’ dice estar convencido de que Leonel Cota presionó a los directivos de ambas empresas para que dieran el resultado a favor de Encinas. Del historial de poca ética de IMO ya dimos cuenta en este espacio el viernes 28, pero en el caso de Roy Campos, de Mitofsky, su trayectoria no deja lugar a desconfiar de su trabajo. Además, él mismo ha negado públicamente que haya sido presionado por Cota.
3.—Ortega también desconfió y, por tanto, descalificó el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), porque jamás llegó al 100 por ciento, y curiosamente se detuvo cuando la tendencia era que Ortega rebasara a Encinas. Dicho instrumento se frenó con el 70 por ciento de las casillas computadas, y una ventaja de centésimas de Encinas por sobre Ortega: 46.62 contra 42.33 por ciento. Este hecho, y el de los conteos rápidos, hicieron que Ortega perdiera la confianza en Leonel Cota.
4.—Ortega también le perdió la confianza al árbitro, Arturo Núñez, pues a pesar de tener atribuciones para ordenar a la gente de López Obrador-Encinas a que no obstruyeran el cómputo de la elección (que atoraron ya durante 15 días), se ha quedado de brazos cruzados, sabedor de que si se llega al final del recuento Ortega resultaría vencedor, independientemente de que haya irregularidades o no en decenas de casillas, como lo ha denunciado Encinas.
5.—Jesús Ortega tampoco se fía de la Comisión de Garantías y Vigilancia del PRD, pero no sólo porque esté presidida por Renato Sales, quien como subprocurador del DF fuera subordinado de López Obrador y de Encinas en los tiempos respectivos de ambos como titular del Gobierno del Distrito Federal. La desconfianza de Ortega proviene de un hecho concreto: el viernes pasado, Dolores Padierna metió un recurso ante dicha instancia para evitar que el Consejo Nacional sesionara el sábado, y en menos de 24 horas la Comisión emitió un fallo: le ordenó al presidente del Consejo Nacional, Camilo Valenzuela, que en un plazo máximo de una hora se desistiera de convocar a la sesión de dicho órgano colegiado. Es histórica la celeridad en un resolutivo de la Comisión de Garantías.
Los anteriores son los argumentos de Ortega para estar convencido de que, una vez concluida legalmente la elección en las instancias del PRD, debe acudir al Trife para intentar que la legalidad y la justicia prevalezcan en su partido.
Sin embargo, acaso Jesús Ortega no ha reparado en el Trife, por lo menos para este caso, podría no ser totalmente confiable. ¿Por qué? Pues resulta que el árbitro de la interna del PRD es Arturo Núñez, un hombre que creció políticamente al amparo de Manlio Fabio Beltrones, quien fue su jefe en la Secretaría de Gobernación, y con quien mantiene una sólida relación política, hoy que ambos son senadores de la República.
¿Y esto qué tiene que ver? Resulta que Beltrones es el personaje más influyente de este país en el Trife, pues lo controla a través de su presidenta, la magistrada María del Carmen Alanís, a quien él puso en ese cargo. La pareja sentimental de Alanís es Emilio Rabasa, un importante asesor de Beltrones. De este grupo también forma parte el recién designado consejero electoral, Marco Antonio Baños. Por ahora, se sabe que Núñez ya prepara la defensa de ante el Trife, pues ha iniciado los cabildeos con Beltrones y con la propia Alanís. Pronto lo sabremos.

miércoles, 26 de marzo de 2008

¿QUIÉN QUIERES QUE GANE LA ENCUESTA?

En Oaxaca, simpatizantes de Encinas quemaron la papelería electoral de varias casillas,
pero los Ch
uchos en su alquimia tenían actas con resultados de esas mesas de votación.

Por su historial, los perredistas podrían dudar de la encuestadora IMO, pero de Mitofsky no hay el menor indicio en su trayectoria para cuestionar su credibilidad.


Por Alejandro Lelo de Larrea

Después del cochinero de la elección del PRD entre Jesús Ortega y Amalia García, en 1999, el demóscopo César Morones, entonces del CEO (hoy IMO) se acercó a José Barberán (qepd), quien fuera el hombre de confianza de Andrés Manuel López Obrador para estudios de opinión pública, y le propuso, palabras más, palabras menos: “Mira, Pepe, ya quítense de problemas, no hagan otra elección y mejor les hago una encuesta y ustedes me dicen quién quieren que gane y ya”.
José Barberán, por supuesto, se negó a tal pretensión. La historia la contó a varios de sus colegas, en distintos foros, por lo que ya es del dominio del gremio de encuestadores, lo que sumó a la mala fama del entonces Centro de Estudios de Opinión (CEO, que fue en principio financiada por la UdeG), de quien se decía que era una encuestadora con tendencia priísta.
Después, el CEO se convertiría en el Instituto Mexicano de Opinión (IMO), igual bajo el mando de César Morones, que trabajó junto con Ana Cristina Covarrubias en el equipo de campaña presidencial de López Obrador, en 2006. A ambos los llevó Federico Arreola, que incluso en su libro “La Lucha de la gente contra el poder del dinero”, entrevista a Morones, quien se queja de todas las encuestadoras que no traían arriba a López Obrador, previo a los comicios de aquel año.

César Moreno, director de IMO

Acaso por la historia con Barberán y porque fue Alejandro Encinas quien propuso a IMO como una de las empresas encuestadoras para el conteo rápido de la elección para presidente del PRD la noche del 16 de marzo, es que los ‘Chuchos’, en voz del senador Graco Ramírez, representante de Jesús Ortega ante la Comisión Electoral del PRD, han amenazado con demandar a IMO, alegando que el dato de su estudio les provocó un daño moral. El resultado que informó esta empresa fue de 50.7 por ciento para Encinas, y 42.3 por ciento para Ortega.
Pero no sólo estos dos factores pudieron influir en la mayor molestia de los ‘Chuchos’ contra IMO, sino también la arrogancia de Morones, quien desde el lunes 17 se ha dedicado a decir que Jesús Ortega perdió la elección y debe reconocer a Encinas como ganador, a pesar de que ese no es el papel de un encuestador.
A diferencia de lo que ha ocurrido con el caso de IMO, los ‘Chuchos’ no han sido tan duros en sus señalamientos en contra de Consulta Mitofsky, de Roy Campos, en primer lugar porque esta empresa goza de gran prestigio no sólo entre los partidos políticos y gobierno, sino entre la población general, pues tiene un amplio historial de comportamiento recto, ético y plenamente apegado a la metodología. El resultado que informó Mitofsky la noche del domingo 16 fue de 49.4 por ciento para Encinas, y 44.6 para Ortega.
Pero los ‘Chuchos’ no pueden descalificar a Mitofsky políticamente, pues ellos son quienes propusieron a esta empresa para que hiciera el conteo rápido el 16 de marzo, y deberán entender que el conteo rápido no falló, sino que en los comicios hay un verdadero cochinero, que no es responsabilidad del encuestador ni detectarlo ni calificarlo.
Ello, porque el trabajo que se hace en un conteo rápido es muy concreto: la encuestadora hace una muestra representativa a nivel nacional, y el día de la elección, en cuanto se pega el acta en las casillas muestra, se envía el resultado de ésta a un centro de acopio de información.
El margen de error es mínimo, porque se trabaja sobre un resultado concreto. Sin embargo, la encuestadora no tiene porqué evaluar si los votos que se metieron a las casillas que está contabilizando en su muestra son fraudulentos o son legítimos. Esa labor le corresponde a la instancia que se encarga de la calificación electoral.
Una de las quejas de los ‘Chuchos’ contra la empresa de Mitofsky, es que no consideró algunas de las casillas de la muestra aleatoria. En Oaxaca, una entidad proclive a Jesús Ortega, es donde se dieron las peores irregularidades en los comicios, al grado que ambos bandos cometieron fraudes abiertamente en mismas casillas.
Por ejemplo, en Juchitán, los simpatizantes de Alejandro Encinas no permitieron que se instalaran cuatro casillas, y quemaron las boletas electorales en pleno centro de ese municipio. Eso fue un fraude. Pero los Chuchos no pudieron quedarse atrás, y de esas mismas cuatro casillas (que no se instalaron, en que nadie voto, que las boletas se quemaron), inventaron mismo número de actas de casilla, cuyo resultado fue un triunfo avasallador de Jesús Ortega.
Así, por su historial, los perredistas podrían dudar de IMO, una de las empresas que hizo el conteo rápido de su elección para presidente. Pero de Mitofsky no hay el menor indicio en su trayectoria para cuestionar su credibilidad.

lunes, 24 de marzo de 2008

¿Y EL CÓDIGO DE ÉTICA, GERMÁN?



Funcionarios públicos, diputados, senadores, alcaldes,

todos del PAN, juraron el 10 de febrero de 2002
cumplir con su Código de Ética, vinculatorio a los
Estatutos del partido.

Tal parece que llegar a la dirigencia del PAN le
provocó amnesia a Germán Martínez, o acaso le tiembla
la mano para aplicar el Código de Ética.

Por Alejandro Lelo de Larrea

El 29 de junio de 2002, Germán Martínez Cázares,
entonces secretario de Estudios del PAN y uno de los
creadores del Código de Ética de los Servidores
Públicos del Partido Acción Nacional, en una
entrevista periodística que le hice, reconoció que el
entonces senador Diego Fernández de Cevallos violaba
flagrantemente este ordenamiento deontológico del
blanquiazul, al ser legislador al mismo tiempo que
litigaba asuntos en su rol de abogado.
Germán Martínez fundamentó muy bien su señalamiento,
además con toda autoridad moral, porque hacia finales
de 2001 él, como director de la Fundación Rafael
Preciado, había sido uno de los ideólogos del Código
de Ética, que el 10 de febrero de 2002 más de 4 mil
panistas, encabezados por el entonces presidente
Vicente Fox, juraron cumplir para transparentar el
ejercicio de su gestión y de los recursos públicos.
En ese juramento del 10 de febrero estuvieron cinco
gobernadores, seis secretarios de Estado, todos los
diputados del PAN, senadores, más de 400 alcaldes y 3
mil síndicos. El acto se celebró en el World Trade
Center y fue ampliamente cacareado y difundido por Fox
y su gobierno.
A Germán Martínez ya le falla la memoria de lo que
propugnaba hace casi 6 años contra Diego Fernández de
Cevallos, quien en aquel momento era el villano
favorito de los panistas doctrinarios, porque estaba
en pleno apogeo el escándalo desatado porque el bufete
del entonces senador le ganó al Estado mexicano una
indemnización de mil 214 millones, a favor de la
familia
Ramos Millán, por unos predios en la zona circundante
al Estadio
Azteca.
¿Juan Camilo Mouriño violó el Código de Ética del PAN
al firmar contratos como representante legal de las
empresas de su familia al mismo tiempo que fungía como
diputado ¬y aquel 10 de febrero de 2002 juró cumplir
dicho código deontológico? ¿Mouriño faltó a la ética
blanquiazul cuando también firmó contratos como
coordinador de asesores del secretario de Energía, en
2003, y como subsecretario del ramo?
Basta hacer una revisión minuciosa al Código de Ética
del PAN para percatarse de lo que Germán Martínez no
ha querido ver, y que está plasmado con toda claridad.
En las disposiciones generales establecen: “2) Los
servidores públicos cumplirán el Código en el
desempeño de su cargo y lo difundirán entre el equipo
de sus colaboradores. 3) Este código será un
instrumento de evaluación del comportamiento del
funcionario en el desempeño de su cargo, está
vinculado con los Estatutos y Reglamentos del Partido
y en caso de incumplimiento se procederá de
conformidad con lo establecido en ellos. 4) Los
servidores públicos ejercerán sus deberes con estricta
observancia de las disposiciones legales aplicables y
respetando el Estado de Derecho. El partido
coadyuvará, en lo que le corresponda, para la
aplicación de las sanciones que se señalen en la
normatividad respectiva. En el capítulo compromisos
con su cargo, dicen: 11) Actuaré procurando el Bien
Común, sin buscar intereses particulares ni beneficios
personales, para familiares o amistades. Esto implica
no involucrarme en situaciones o actividades que
signifiquen un conflicto de intereses, personales o
familiares, en mi labor como servidor público. 12) Me
conduciré en el desempeño de la responsabilidad
pública con imparcialidad, respetando el derecho de
todas las personas y rechazando cualquier
procedimiento que privilegie ventajas personales o de
grupo. 14) No aceptaré, ofreceré ni otorgaré, directa
o indirectamente, dinero, dádivas, favores o ventajas
a cambio de la realización u omisión de cualquier acto
en el ejercicio de las funciones públicas. No
realizaré labores de gestoría remuneradas, ante
instancias del propio ámbito de responsabilidad o de
otros niveles de gobierno”.
Las sanciones a que hace referencia el punto cuarto
del Código de Ética panista, están previstas en el
capítulo décimo de los Estatutos del PAN, en el
artículo 69 y 71. El primero dice: “Los funcionarios
públicos postulados por Acción Nacional deberán
desempeñar las funciones que les confieren las leyes,
respetando los Principios de
Doctrina, el Código de Ética y los programas del
Partido”. El otro articulo prevé: “El incumplimiento a
lo establecido por los dos artículos precedentes será
considerado como un acto de indisciplina”.
La indisciplina, según el artículo 13 del mismo
Estatuto, ordena: “En los casos de indisciplina,
incumplimiento de sus cargos o infracción de estos
Estatutos y de los reglamentos, los miembros activos
del partido podrán ser sancionados con amonestación,
privación del cargo o comisión del Partido que
desempeñen, cancelación de la precandidatura o
candidatura, suspensión en sus derechos o expulsión
del Partido…”.
Según la gravedad de la indisciplina será la sanción y
hoy tal parece que llegar a la dirigencia del PAN le
provocó amnesia a Germán Martínez. ¿O será que le
tiembla la mano para aplicar el Código de Ética que él
mismo impulsó y usó contra Diego Fernández de
Cevallos?